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Esta nueva sección estará desde ahora, dedicada a nuestro jazz, a nuestra música.
Los cambios sociales, culturales y económicos que nos trae la globalización, se manifiestan en todas las expresiones humanas y como tal, en la música. El mestizaje y fusión de estilos, conceptos e instrumentación ha sido una constante en la música jazz. De hecho, así nació en Nueva Orleáns. Mucho hay de hispano en el jazz desde sus orígenes y mucho más ahora. El jazz latino ó latin-jazz (como prefieran) es un género con entidad propia, donde han confluído las músicas suramericanas, caribeñas, brasileñas, africanas y el flamenco. Se ha empapado, también, del sentimiento e historia de las grandes urbes a través del tiempo: Nueva York, Chicago, La Habana, ... y París.
Siguiendo la historia del jazz, nos encontramos con la historia de mujeres y hombres cuyas raíces son las de sus pueblos, su cultura, su lucha, su alegría y tristeza. El jazz es improvisación porque la vida misma se improvisa; y es arte, porque es una expresión de lo más profundo del pensar, sentir y querer de lo humano.
Siguiendo la historia del jazz, también nos encontramos con la historia de mujeres y hombres latinos, que le dieron la sal, el ritmo y el calor.
Si el jazz es una música que nació para ser cantada, tocada y bailada, díganme dónde hay un lugar que se cante, toque y baile más que en los países latinos. Si lo hay, allí habrá jazz. |
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