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Artículo de Ira Gitler

de la revista Down Beat (1968)

JOE FARRELL: DOS VECES BENDITO

B
endito es el hombre que hace mejor lo que le gusta. Doblemente bendito lo es aquel que además obtiene una vida confortable por ello. Y si además el hombre es un músico de jazz, no hay duda que puede contar tales bendiciones. Así es Joe Farell. A los treinta, está comenzando a recibir el reconocimiento que merece y es probable que siga creciendo conforme a su talento. Su merecida buena fortuna no se debe a un accidente.

Desde el último agosto (1) Farrell ha sido una voz importante en el grupo de Elvin Jones, una unidad que ha veces ha sido un cuarteto pero más frecuentemente ha sido un trío -actualmente con el bajista Jimmy Garrison-. "Esto me coloca en la mejor posición de mi vida. Estoy tocando todas las noches con el mejor baterista del mundo y durante el día estoy trabajando en los estudios. Así, estoy ganando dinero y haciendo jazz en Nueva York, las dos cosas que siempre quise hacer".


THE NEW ELVIN JONES TRIO - Elvin Jones, Joe Farrell y Jimmy Garrison

Lo anterior se dio, de acuerdo a Farrell, en el otoño de 1964 cuando el fue a Europa con el sexteto de George Russell (2). Al regreso, Farrell trabajó con un trío de órgano (Probablemente batería, órgano y saxofón). Posteriormente trabajó con Charlie Mingus por tres semanas y luego con Horace Silver y Slide Hampton. En 1965 tocó y grabó con el cuarteto de Kaki Virad. Thad Jones, quien fue su compañero en el grupo de George Russell, lo escogió para integrar la orquesta de Thad Jones-Mel Lewis (3) en Febrero de 1966. El mes siguiente Farrell comenzó un trabajo con un cuarteto en el "Play Boy Club", por un año (4). También durante ese período, comenzó a recibir llamadas para trabajos que llenan los calendarios de los sellos de grabación en esa ciudad, semanalmente; "todo sucedió simultáneamente —explica Farrellpero una cosa no necesariamente conduce a la otra".

Los trabajos en los estudios se mantuvieron porque Farrell ha dominado todos los saxofones, clarinetes y flautas y añadido oboe y corno inglés a su bagaje de instrumentos con la misma perseverancia y dedicación que lo ha convertido en un fino jazzista impresionando con su habilidad al director Thad Jones, entre otros. Joe sabe todo acerca del instrumento técnicamente, en su opinión y se pregunta: “¿Cómo usa la técnica? El pone su acción entre su cerebro y sus dedos. Es tan fluido hasta el punto de que parece que al pensar en algo, ya lo ha tocado. Me recuerda a los viejos saxofonistas tenores —sin miedo a soplar el instrumento, como si fuera un joven Don Byas. No tiene miedo del registro bajo— y tiene un fantástico conocimiento de los acordes.” Jones hizo una pausa y continuó: “La actitud es muy importante. Tienes que tener esa chispa que viene de adentro. Este hombre tiene mucho de eso”

El co-director de la banda, Mel Lewis (baterista) es de la misma opinión. “El puede mantenerse cambiando el paso durante el transcurso de un solo. Puede dejarte sin aliento —y puede comenzar a saltar luego. Te dirige dentro de lo que quiere y te hace desear batir palmas.”


Thad Jones: "Él pone su acción entre su cerebro y sus dedos. Es tan fluido hasta el punto de que parece que al pensar en algo, ya lo ha tocado" --- Mel Lewis: "Te dirige dentro de lo que quiere y te hace desear batir palmas.”

La verdad es que Joe Farell es un verdadero ejecutante de jazz. Como lo consiguió, es una historia de honesta inspiración y un no adulterado amor por tocar. Nació como Joseph Firrantello en los Altos de Chicago, Illinois, siendo su primera conexión con la música, su padre que tocaba guitarra y un hermano que tocaba la mandolina. Ninguna era profesional pero sí lo era un cuñado. “Tocaba saxo tenor en un estilo a lo Hawk” (5). “El me inició en el clarinete y proseguí estudiando con él. Tenía discos de Benny Goodman”

Fue en la escuela secundaria cuando Farrell comenzó a saber acerca del jazz, a través de un compañero pianista, en 1951-1952. El año siguiente puso a un lado el clarinete, se compró un saxo tenor y comenzó a estudiar en Chicago. “El Martes era gran día para mí” recuerda. “Después de la escuela haría mi lección, cenaría y me iría al Colegio Roosevelt a oír a Ira Sullivan (6), Tommy Ponce y Johnny Griffin (7). El poder de estos tipos en persona realmente me agarró".

Como todos nosotros hemos venido a saber a lo largo del camino, las grabaciones son una cosa pero la ejecución en vivo es otra. “Yo tenía discos de Stan Getz” -dice Farell- “y un tono similar a él pero yo estaba tratando de sobresalir como todos los demás en Chicago".

Como Sullivan, era un músico blanco que quería tocar con músicos negros no con el propósito de “robar la música del hombre negro” como claman algunos paranoicos de hoy en día sino como una respuesta instintiva a la clase de afirmación de vida que el oía.

Desde la revelación “soul-funk” de los años 1950, no ha sido un camino fácil para el músico blanco que gravita hacia el idioma negro en vez de gravitar en la onda blanca del jazz. La audiencia blanca de la época, afinada hacia Brubeck, no quería oír a J. R. Monterose más de lo que estaba interesada en oír a Hank Mobley, sin entrar a discutir sobre los méritos. La audiencia negra estaría más interesada en oír a un hermano negro del “soul” y rechazaría un director Negro que contratase a un blanco en vez de un negro de similar talento e inclinación estilística.

Joe Farrell probablemente podría haber tenido mejor reconocimiento a su labor en el mundo del jazz si hubiese sido negro. No estoy abogando por él o usando el tema para negar las dificultades encontradas por el músico negro. Simplemente tocamos el punto para demostrar cuan frecuentemente permitimos definir nuestro juicio por la razón equivocada.

Jazz para Farrell es “quemar(8) “Elvin me ha enseñado el camino aún más allá”, dice. “Hay que hacerlo “cocinando” (9) “No quiero hacer música de fondo” - declara-. “El jazz es la más pura forma de música porque viene de adentro. No es mi impresión del mundo sino que es algo que estoy haciendo en ese momento. Es música por el gusto de la música.”

Farrell comenzó trabajando en bares rurales alrededor de los suburbios de Chicago tratando de tocar jazz en sitios “hillbilly(10) en los cuales las botellas de cerveza volando eran tan comunes como el humo de los cigarrillos. Luego comenzó a tomar sitio con Jump Jackson y otras bandas de Rhythm and Blues en la zona sur de la ciudad (11).


Elvin me ha enseñado el camino aún más allá. Hay que hacerlo “cocinando”.

En 1955 fue a la Universidad de Illinois donde conoció a Denny Zeitlin y a Jack McDuff quienes vivían en Champaign. Ahí fue cuando realmente agarró la fiebre del jazz. Oía a Charlie Parker y a Sonny Rollins en discos; participó en varios grupos; tuvo trabajos ocasionales y fue mencionado en el periódico de la escuela. En Chicago se sentó junto a Ira Sullivan, John Gilmore y Johnny Griffin y en el "Randolph Rendevouz", tocó junto a Frank Strozier (Saxo alto que sobresalió en ese tiempo, con un muy bonito sonido). Farrell se refiere a excelentes músicos como el pianista Jodie Christian y Wilbur Campbell “el primer baterista a quien oí tocar en el estilo que ahora se asocia con Elvin Jones”.

En 1957 Farrell participó en su primera banda de renombre, la de Ralph Marterie con quien viajó durante tres meses, como saxofonista barítono. En el otoño retornó a la escuela, graduándose en música después del verano, en 1958.

En el verano de 1959, Farrell tuvo una diferente clase de escuela. Aparte de trabajos en los fines de semana, asumió un muy riguroso horario de trabajo que no se explica a menos que se tenga un verdadero amor por la ejecución musical. Comenzaba en el "Cloister Inn" el domingo en la tarde, cambiaba al "French Poodle" más tarde para terminar en la fiesta del desayuno en el "Blue Monday", a las seis de la mañana. En la tarde del lunes participaba en la sesión de Joe Segal en el "Gate of Horns" y en la noche del martes estaba actuando en el "Sutherland".

Una visita Nueva York le abrió el apetito por la ciudad. Se reintegró a Marterie en el saxo barítono, ahorró $500 y en el día de Año Nuevo de 1960 dejó a Chicago atrás. No conocía a nadie pero sabía que quería tocar con los músicos jóvenes de allí. Por ello participó en el escenario de las "jam sessions" de la ciudad como las de los lunes por la noche en el "Basie’s". En uno de esos encuentros informales conoció al baterista Stu Martin quien lo recomendó a Maynard Ferguson en cuya orquesta iba a participar durante quince meses.


Maynard Ferguson

De regreso a Nueva York en la primavera de 1961, su vida se tornó difícil. Había la ocasional sesión los lunes por la noche en "Birdland", pero principalmente lo que consiguió fueron trabajos de pequeña monta, trabajando en toda clase de sitios de escasa o ninguna categoría. Esto le hizo mudarse a la parte baja del Este de la ciudad para no tener que pagar alquileres elevados.

En 1962 se relacionó con la escena de la música latina por medio de Tito Puente y Willie Bobo (12). En el otoño hizo un álbum con Dizzy Gillespie para el sello New Jazz. Sus únicas grabaciones hasta la fecha habían sido con Ferguson (Newport Suite) y con Mingus (Pre Bird)

En los dos años siguientes —hasta la gira con George Russell— esperar fue el nombre del juego. Fue en ese período que por primera vez lo oí en plenitud -(el autor del articulo habla en primera persona)- en el curso de una confrontación en saxo tenor con Dexter Gordon en el "Living Room" en un domingo en la tarde. Gordon es un tipo duro para actuar en una sesión de improvisación. Uno tiene que estar “listo” y Farrell lo estaba. Demostró que había captado mucho de los grandes saxofonistas y que además estaba trabajando en lo suyo propio... De todo esto, es de donde ha emergido su propia personalidad.

“Originalmente quería tocar jazz sin agentes o representantes o queriendo ser una estrella. Luego, te sumas a la corriente. Ahora estoy en el punto de “vamos y toquemos” simplemente. La base de mi ejecución es construcción melódica. Elvin me ha enseñado acerca del tiempo correcto y del emplazamiento rítmico.”

Farrell nunca ha sido el jazzista cazador de fama, ávido de promocionarse. Ha sobresalido tocando y tocando en los diversos niveles. “Hay suerte para estar en donde estás ahora” sostiene. "Hay una línea delgada separando estar fuera y estar en algo en todo lo cual tiene que ver el entorno que te escucha. Con Elvin, realmente tienes que ofrecer algo, especialmente cuando estás con un trío. Pero, sin embargo, puedo tocar en mi estilo sin restricciones ya que me da mucha libertad. El trabajar cada noche me ha fortalecido".

El trío, alternando entre el "Dom" y el "Village Vanguard", el último invierno y el comienzo de la primavera, grabó su primer álbum bajo el nuevo contrato de Elvin Jones con el sello Blue Note en Abril (de 1968)

La palabra “libertad” (freedom) recuerda que Farrell es uno de los músicos que puede estar fuera del ambiente y todavía retener la ardiente esencia del jazz tan vital para él. Su experiencia ha incluido algunos de los extraños experimentos de vanguardia tales como la banda “Happening” (13) de los inicios de la década de los sesenta. Cuando le preguntaron acerca de esto, replicó: “Harry Partch enseñó en la Universidad de Illinois. Yo toqué su música en 1956-57 (14). Respecto a Don Ellis quería ver las posibilidades de sus ideas pero las ha abandonado desde esa época.” (15)

Farrell
no se muestra muy interesado en el rock. “Los grupos de rock están donde estaba el jazz a principios de los años ’40.”, dice, en referencia a su estructuración armónica. “Se excitan con la sustitución de Sol séptima por Re menor séptima. Un cambio que hacía Bird (Charlie Parker) veinticinco años atrás”.

Farrell es un hombre bajo, regordete, de fácil trato y afable con un sentido quieto del humor. Tiene una adorable esposa, tres niños exuberantes y es dueño de una casa en la cual vive en la parte media de Manhatan. Le gustaría algún día dedicarse a la afición del deporte de los autos de carrera y tener una residencia cerca de un lago donde pudiese remar en bote. Por ahora, es un hombre feliz con lo que hace. Describe el tocar con la banda de Thad Jones y Mel Lewis como “recreación del sentimiento, de la manera como solía ser Con Elvin Jones, conseguimos dos grandes ovaciones de la Left Bank Jazz Society en Baltimore”

“Un trabajo en este negocio,” dice humildemente, “es un don.”

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(Artículo de Ira Gitler aparecido en Down Beat en Mayo de 1968)
(Traducción y Notas de Gastón Irázabal)


NOTA ADICIONAL: Farrell murió el primero de Octubre de 1986, a los 49 años, lo cual es otro de los innumerables casos de muerte temprana entre los músicos de jazz. En su discografía se incluyen grabaciones con Santana, Billy Cobham, The Rascals, The Band, Aretha Franklyn y James Brown. Con la banda de Jones y Lewis estuvo desde 1966 a 1969; con el trío de Elvin Jones desde de 1967 a 1970; con la orquesta de Woody Herman, un breve lapso en 1965; con el pianista Horace Silver, en los finales de los ’60 y luego con otro pianista, Herbie Hancock. Participó en el grupo Return to Forever de Chick Corea, con el cual estuvo en giras en Europa y Japón en el primer quinquenio de los años ’70.

En 1978 se mudó a Los Ángeles en donde dirigió su propio cuarteto y una banda de jazz con 18 integrantes... En 1979 integró el grupo Mingus Dinasty con el cual estuvo en gira por Usa y Europa, lo cual también hizo con Louis Hayes (baterista) en 1983 y Joanne Brackeen en 1984. En 1985 actuó con el trompetista Woody Shaw.

(De “The Biographical Enciclopedia of Jazz” por Leonard Feather e Ira Gitler)


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(Ha de mencionarse también, que en los años 60, época de la que trata principalmente este artículo, realizó otros importantantes trabajos con Andrew Hill, Jaki Byard y otros notables músicos. La mayor parte de la discografía está detallada en distintas secciones de las páginas destinadas a recoger la obra de Joe Farrell, su cronología y reediciones).

(En 1983 estuvo en España en el
Festival Internacional de Jazz de Granada, y en 1985 en el Festival de Jazz de Tarrasa)

Notas

(1).- El artículo fue escrito en 1968.  
(2).- Compositor de vanguardia en ese entonces y teórico musical, autor del “Concepto Cromático Lidiano de la Organización Tonal”, un estudio sobre la escala lidia entre otras cosas.  
(3).- Una de las más famosas grandes bandas del jazz.  
(4).- La orquesta de Jones y Lewis actuaba solamente los lunes en el Village Vanguard de Nueva York, en esa época.  
(5).- Se refiere a Coleman Hawkins, el famoso saxo tenor.  
(6).- Trompetista y saxofonista, radicado posteriormente en Miami, Florida.  
(7).- Tenorista que sobresalió en la banda de Kenny Clarke y Francis Boland, luego de radicarse en Europa).  
(8).- Usa la palabra “burning”. Se trata de uno de los tantos términos sin traducción precisa al castellano. Significa que hay que tocar con fiereza, poniendo todo en la ejecución. -Con “ardor” diríamos en España-.  
(9).- La palabra usada es “cooking” Otro de los términos antes aludidos y se refiere a tocar con el sabor debido, a tener el llamado “swing”. El jazz como sabemos tiene una rítmica propia en la cual abunda la síncopa, las alteraciones constantes en las duraciones de los tiempos y la colocación arbitraria de los acentos. Todo ello configura o es parte del llamado “swing”.  
(10).- Este término describe lo campestre, vaquero o rural indistintamente. La música “country” o folklórica norteamericana es referida también como “hillbilly”.  
(11).- Rhythm and Blues era o es una forma rítmica de tocar el blues de la cual se derivó el rock’n roll de los años 50. En los últimos años ha experimentado un leve resurgimiento entre los sectores negros de Estados Unidos.  
(12).- Estuvo en la orquesta de Tito Rodríguez entre 1962 y 1964).  
(13).- “aleatoria” sería la traducción aproximada.  
(14).- Harry Partch es clasificado entre los microtonalistas y a tal efecto, diseñó y construyó una serie de curiosos instrumentos con los cuales actuó en conciertos e hizo un Lp bajo su propio nombre. Defendió sus teorías publicando un libro, en el cual expone su pensamiento. Su música ofrece una impresionante sucesión de cambios de compás, alternando a gran velocidad entre otras cosas, lo que hace extremadamente difícil su ejecución. Para algunos fue un genio y para otros fue simplemente un hombre con pretensiones de innovación. Personalmente, considero que es uno de los músicos más interesantes que he oído.

(y Nota de Edición).- Para el interesado en los microtonos, recomendamos este ENLACE donde encontrará las escalas de Harry Partch, de Joseph Yasser, la escala Enharmónica Exacta de Ben Johnston y otras muchas, así como sus afinaciones.
En sus conclusiones podemos leer: "Obviamente, el microtonalismo no es la panacea, la piedra filosofal, ni el nuevo arte del milenio. Puede haber obras microtonalistas buenas y malas, mediocres y sublimes, por supuesto. Pero el músico que desee "ir un poco más allá", debiese detenerse un momento a considerar estos conceptos, enriqueciendo así, su quehacer creativo". 
(15).- Don Ellis fue figura de vanguardia siempre, comenzando por el hecho de que en sus comienzos adoptó la trompeta de cuatro pistones para ejecutar intervalos menores a los habituales. Integró el grupo de George Russell al que se hace referencia en el artículo y con quien participó en la gira a Europa. Su etapa más sobresaliente fue cuando organizó su orquesta en la cual se dedicó a la experimentación incluyendo instrumentos electrónicos y compases poco usuales en el jazz, lo cual convirtió la música que producían en algo de ejecución solamente al alcance de músicos muy dotados técnicamente. Lo notable de esta agrupación es que dentro de esas extrañas construcciones rítmicas, pudieron mantener la esencia rítmica del jazz. Grabaron una serie de LP’s dignos de mención por lo novedosos. La afición por esta clase de ritmos se explica por su interés en la música hindú hasta el punto de formar grupos como el Hindustani Jazz Sextet incluyendo músicos de esa nacionalidad. Incursionó en el campo sinfónico con la obra “Contrastes para dos Orquestas y Trompeta” para Zubin Mehta y la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles. Desafortunadamente, murió a los 44 años cuando tenía mucho que darle a la música como ejecutante, compositor y profesor.